Yo soy David (La fuerza del valor)

En la opresión de nuestro mundo, ¿cuántos niños logran escapar?, ¿cuántos logran alcanzar algo de libertad, de felicidad?, ¿Cuántos niños hoy en día, viven con miedos, con dolor, con sufrimiento, encerrados en una vida que no eligieron, rodeados de maldad, de humillaciones, de abusos, de odio, de maltrato, de lo peor que nos queda, a través de la historia?…¿Qué le puede ofrecer una sociedad como la nuestra a estos niños?

 

Cada vida, cada ser, cada infante, es un mundo aparte y tiene su propia historia, su propio cielo o su propio infierno, millones de niños en todo el mundo, viven diversas clases de sufrimiento y desearían poder vivir en un lugar mejor, con gente que les respete y les ame verdaderamente, que les permita vivir dignamente, muchos fallecen en el intento.

 

Particulares historias son protagonizadas por niños y niñas con mucho valor que buscan salir adelante a pesar de las inclemencias de una vida que les ha mostrado su cara más injusta; pero debemos reconocer que no todo es malo, hay una mitad inmensa llena de amor y buenas acciones que equilibran el universo, hay una esperanza puesta en las manos de quienes aun aportan por el bienestar de la humanidad, a través de inmensos valores que pueden ser enseñados y aprendidos por los niños, entre ellos, el coraje, la confianza, la esperanza y sin duda alguna el gran poder que tiene una sonrisa. Sin despreciar de ninguna manera la calidad humana que se encuentra aun en las personas que ponen al servicio de los demás, valores que aportan en el proceso de reencuentro con la compasión y caridad humana, son esas personas que parecen ángeles en medio de un desierto, que se cruzan ayudando en las situaciones más difíciles y que marcan con huella indeleble el corazón.

 

Nuestros niños y niñas, hoy en día, deberán ser consientes que enfrentan un mundo nuevo, lleno de barreras y obstáculos que no hacen nada fácil su travesía, pero más aun deben reconocer que armados de valor, voluntad, esfuerzo y dedicación lograran conseguir lo que se proponen en busca de su propio destino y felicidad.

 

La siguiente historia ofrece un increíble y personal viaje hacia la libertad, enfrentando la terrible realidad.

 

  Ps. Juan Pablo D.